Artículo 20. Se garantiza a toda persona la libertad de expresar y difundir su pensamiento y opiniones, la de informar y recibir información veraz e imparcial, y la de fundar medios masivos de comunicación.

Estos son libres y tienen responsabilidad social. Se garantiza el derecho a la rectificación en condiciones de equidad. No habrá censura

Salud por la vida

Como si un flash back a de depresión insuficiente para recordar los motivos que me tienen en el mundo, una cerveza fue el aliciente para no parar de hablar, ni parar de no escuchar; es que me di cuenta que prefiero hablar que escuchar

Mirando el borde de un vaso adornado con sal y acompañado de las gotas de la cebada de una cerveza nacional me destapé y hablé: desde niño quise ser lo que soy. Desde que me conozco, la radio ha sido el medio que más me gusta; pero, los otros medios han sido experiencias lindas.

En el Colegio Monseñor Alfonso Uribe Jaramillo de la Universidad Católica de Oriente, un profesor muy amigo creó un grupo de comunicaciones y allí estuve haciendo parte. Esos fueron mis verdaderos inicios. Viajamos casi todos los sábados de un año a Medellín a capacitarnos en medios de comunicación ciudadanos.

En el Colegio montamos el colectivo de comunicaciones y teníamos producción para Radio, Televisión, Prensa e Internet, todo de los alumnos y docentes. Recuerdo que cuando abrieron el espacio de Radio en la emisora de la Universidad eran cinco minutos. Pensé “que amarrados, ¡cinco minutos apenas!”, y después lo difícil fue llenar esos minutos que parecían tan cortos.

En el grupo que llamamos Descomplícate Comunicaciones tuvimos la oportunidad de hacer dos versiones del Seminario Taller Regional de Periodismo Juvenil con ponentes de talla departamental y más de 250 estudiantes de los colegios del Oriente de Antioquia.

Luego del colegio iniciaron mis días malos; salí con ganas de vivir en Canadá y no hubo dinero suficiente para realizar esa proyección, entonces decidí empezar a vivir lo que creí que me había tocado: trabajar en una compre-venta. Un día, como cualesquier otro, llegue para abrir el negocio y el señor un señor que vendía frutas al lado me contó la trágica historia de haber pasado una noche mojada; el inclemente invierno no se apiadó de él y la historia sí que lo hizo de mi.

De las vitrinas, como cual ladrón de artículos e historias, saqué una grabadora, un caset y un par de pilas. Le pedía a Pedro que me contara de nuevo la historia, salí a caminar y el señor que pregonaba en las busetas tenía el mismo drama. La nota editada y montada me la pasaron por los medios locales; al tiempo paré en RCN Rionegro haciendo noticias; aunque la verdad olvidé un poco lo que me había llevado a esa marca.

De ahí mi vida fue un brinco de cosas lindas, que la radio AM, que el FM, luego apareció la oferta educativa y esa sí que no la quise dejar pasar. La Universidad me trajo nuevos horizontes y oportunidades, fama, televisión y el golpe con la tierra para terminar en este bar, sentado frente a esta cerveza viendo, con mis ojos cerrados, como me ha pasado la vida.

0 comentarios: