Artículo 20. Se garantiza a toda persona la libertad de expresar y difundir su pensamiento y opiniones, la de informar y recibir información veraz e imparcial, y la de fundar medios masivos de comunicación.

Estos son libres y tienen responsabilidad social. Se garantiza el derecho a la rectificación en condiciones de equidad. No habrá censura

Llamas del corazón

Desde que salió de su fábrica estaba apretado, compacto, estrecho por 99 iguales. Si él pensara estaría feliz por que daría luz, calor, encendería leños para hacer el almuerzo o la fogata de una noche romántica. Estaría feliz de ser lo que será: Un fósforo.

Luego de varios días de espera, ya acostumbrado a la misma posición y al encierro, un fuerte movimiento del mundo le hizo alegrar. Al zar, el fósforo, nuestro fósforo, fue el primero en ser sujetado por dos tenazas no tan blandas, no tan calientes.

En las noches pensaba en ser arrastrado de la forma más fuerte para cumplir con su misión. Prolongado a las carnosas tenazas un hombre sostenía un cigarrillo con sus labios. Efectivamente arrastró con todo su empeño el fósforo por el costado carrasposo del mundo fosforero.

El fósforo triste por el despropósito que sería de su vida y al darse cuenta que no podría cumplir con su misión, encendió su cabeza con rabia, en milésimas de segundos planeó la venganza y decidió matar a su verdugo con el cigarrillo que acabaría con los dos.

0 comentarios: